PROMO66 LICEO GUATEMALA

lunes, marzo 18, 2013

A PROPOSITO DEL DIA "D"


sin esconder la mano

               A PROPOSITO DEL DIA  "D"

                           por:  Flaminio Bonilla Valdizón
                                                          
       Dentro de la inspiración cristiana el hombre es el valor fundamental.    El respeto al hombre, a su vida y a su dig­nidad nos lo enseño Jesucristo, es la idea medular de la ideología cristiana y del Hombre que murió por nosotros en una cruz.

      La dignidad es un concepto de conciencia moral, es una forma de comprender el hombre sus deberes y responsabilidades ante la sociedad, reflejando la actitud moral de la persona  hacia si misma y de la sociedad  hacia ella.  La dignidad es pues, una categoría ética.

   Por ello, resulta un contrasentido y una burla nacional a la conciencia histórica y a la moral de los guatemaltecos, que el General  Ríos Mont  bautice  como el Día  de la Dig­nidad  (Dia "D") el domingo 24 de julio, cuando en compañía de sus fanáticos y en un mero acto de irresponsable presión, se presentará al Registro de Ciudadanos a pretender otra vez, se le inscriba como candidato presidencial, repitiendo la historia del año 1990 cuando con guizachadas, mañas y trapisondas quiso  ignorar la Ley fundamental de la República.

      Nos preguntamos: ¿podrá hablar y escudarse en la "dignidad", quien ha sido despótico y violador de los derechos del hombre?,  ¿quien no ha respetado la personalidad y  ha humillado la dignidad de miles de hombres y mujeres, indefensos  niños y  desvalidos  ancianos con la  estrategia inhumana de la tierra arrasada?  Yo estimo que el autor de  Sansirisay, Cuarto Pueblo, Agua Fría en Uspantán,  de los Tribunales de Fuero Especial, no conoce ni por aproximación el concepto de DIGNIDAD HUMANA.   ¿Y que de los 107 niños masacrados y quemados?  ¿Dónde estaba la dignidad de esos indefensos?  O es que la ofensiva de "tierra arrasada" y de "fusiles y frijoles", hacia viable y políticamente necesario el asesinato colectivo y el exterminio de indefensos niños y mujeres.

      Usted General  Ríos habla hoy de la Dignidad de su Dia "D", pero también hoy toda Guatemala esta más INDIGNADA con­tra usted por la masacre de AGUA FRIA,  acaecida cuando  usted General pretendía con sus  periféricos discursos fanáticos moralizar a la Nación y por la trastienda impartía las órdenes de exterminio completo de aldeas y caseríos.  Y esto no es invento mío General,  porque de su ironía, de su sarcasmo cruel y de su total irrespeto a la vida; de sus ac­ciones y de sus crímenes tiene una voluminosa estadística la negra historia de este país y los registros de organizaciones internacionales protectoras de los derechos humanos.

      El ilustre y reputado jurista español, ex‑Decano del  Colegio de Abogados de Madrid, don Manuel Ossorio,  decía  que "el patrimonio principal del hombre es su dignidad y  no hay dignidad segura sin justicia que la ampare"   La mismísima dignidad de los  niños de Agua Fría, masacrados en su época de dictador General, la  tuvieron los niños de Belén cuyo asesinato ordenó Herodes.  Usted que se dice cristiano General, seguramente repudiara la conducta  y la sevicia sal­vaje del Rey Herodes.  Aquí en Guatemala, los hombres que somos dignos y valorizamos la vida, la libertad y la jus­ticia, lo repudiamos a usted General.

     Y es esta nuestra posición porque despreciamos a los tiranos, a los fariseos y a los cínicos.  Repudiamos todo aquello que signifique irrespeto hacia el hombre, su vida y su libertad.  Aborrecemos  la  mentira y la falsedad,  de­testamos el fanatismo iracundo y la irreverencia hacia la Ley.    Creemos en el hombre como centro de la actividad so­cial y política de nuestro mundo, porque el hombre es la primera realidad y la razón de ser de todo sistema democrático.
    
     Por todo ello General, no insista en querer  conducirnos otra vez por los extraviados caminos de la dictadura.  Que Dios nos libre de otro patriarcado nacional suyo General.  Que  Dios nos libre de una conducción nacional nuevamente en sus manos General.   Los hombres que no nacimos para vivir agachados, con la frente doblada y con la conciencia en­vilecida, no podemos permitir eso de nuevo  General.

    Hoy repito, lo que hace algunos años exprese  cuando  me  refería a Augusto Pinochet:  "Mi formación cristiana, mi valorización  moral y jurídica, choca de  manera frontal, abierta  y profundamente con aquellas posiciones radicales que no respetan la concepción cristiana del hombre, que no reconocen que los valores y derechos del hombre son supe­riores al Estado ...  Y  siendo  esa nuestra posición de vida, definitivamente  abominamos  el crimen, la impunidad, el desprecio  por  el hombre y la vida.   Definitivamente  detestamos el genocidio y a los genocidas".

Publicado en  ”La Hora”  el sábado 22 de julio de 1995

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